Siempre la misma historia
Orador
Él corrÃa y no corrÃa en vano. TenÃa unos objetivos y estaba decidido a cumplirlos. Ni la oscuridad, ni la lluvia, ni el insoportable sonido de la ley ponÃan freno a su voluntad. Y vencidos todos sus miedos descansó y fumó, porque habÃa encontrado la libertad. ¡La libertad!
Aliteración
La policÃa perseguÃa a un rápido ladrón que corrÃa desde hacÃa rato, parecÃan ambos gato y ratón, uno rasca que rasca y el otro roe que roe. La autoridad fue responsable pero no husmeó tras el muro y el ratero pudo disfrutar de un cigarrillo relajado.  Â
Metafórico
Las lágrimas acariciaban el contorno de su rostro empedrado bajo el son de la noche. A su espalda los perros de presa y en su proa el silencio anfitrión. Allà reposo el diablo, con llamas entre los dientes.
Monólogo humorÃstico
Saben el otro dÃa iba con el pito de la policÃa detrás. No me refiero a su pito de…ya saben. Me refiero a que me iban dando por culo, bueno, que me perseguÃan y entonces salte una vaya y me escondÃ. ¿Saben que hice después? me fume un pitillo, ¿Por qué? pues porque acababa de joder a la pasma, y un buen polvo, no es un buen polvo sin el cigarrito de después, ya me entienden.
Filosófico
Quién avanza percibe el tiempo en la profundidad de si mismo, dando cuenta del trascurso necesario, pese a los fenómenos improbables que merodean en su entorno. El fulgor del mecanismo corporal trasciende el deseo primario y alcanza la voluntad de hallar no verdades relativas, sino absolutas en la extensión del concepto. Por ello los obstáculos fortuitos impulsan a la meditación que se recompensa a través de los efectos del tabaco.


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que bueno!!!!!!!!!!!!!!!